Trucos que te ayudarán a reconocer un buen pan

 

Su forma y su olor pueden darnos muchas pistas para saber si estamos ante una sabrosa pieza de un buen pan. Trucos que te ayudarán a reconocer un buen pan de un solo vistazo.

Una buena barra de pan de calidad no debe tener una forma perfecta.

Para los bocadillos de aprovechamiento, para disfrutar del paté y para no dejar de untar en la salsa que acompaña a unas perfectas albóndigas caseras. Estas son solo algunas de las delicias gastronómicas en la que el acompañamiento del pan es indiscutible. A pesar de que consumimos cada día menos pan, no hay quien pueda resistirse a la tentación de comprar una barra cuando percibimos el olor de un pan recién hecho.

Eso sí, para disfrutar del mejor sabor (siempre y cuando no se elabore en casa), tenemos que escoger un buen pan, ese que compras en las mejores panaderías. Su forma, su olor, su miga y, en última instancia, el sabor, son algunos de los indicadores de la exquisitez de este producto y reconocer las mejores piezas de un solo vistazo es más fácil de lo que parece.

Trucos para reconocer un buen pan de un solo vistazo

La forma perfecta no existe

Si observamos una estantería repleta de barras y de panecillos con la misma forma, debemos saber que estamos ante un producto que no es artesanal. Los que sí están elaborados de esta forma son distintos, ya que están cortados a mano en el obrador.

Pan hecho a mano. El tamaño importa

Los panes de mayor volumen son los que tienen mejor sabor, ya que la fermentación se desarrolla mejor en proporciones más grandes. El peso también puede ayudar: los industriales apenas pesan 20 gramos, mientras que uno artesano puede llegar a triplicar esa cantidad.

Miga de pan.

El secreto está en la miga

Por el contrario a lo que se suele pensar, la miga blanca no es sinónimo de calidad. Normalmente, la coloración clara de esta parte del pan indica que se han empleado en su elaboración harinas refinadas. Otro síntoma que nos indica que no es de gran calidad es su elasticidad: cuanta más, peor. Lo mismo ocurre si, al partirlo, la miga se convierte en serrín. Una forma de comprobar la calidad de esta parte (una vez comprado el pan, claro) es introducir un dedo en ella. Si el agujero permanece, es un pan industrial. Si, por el contrario, vuelve a su sitio, es artesanal.

El punto de la corteza

Los procesos de elaboración u horneados incorrectos provocan que la corteza del pan se desprenda con facilidad. Lo mismo ocurre si la barra ha sido congelada de forma previa. Así, aunque la corteza de un buen pan debe ser crujiente, nunca debe separarse rápidamente.

Cuestión de tiempo

Está claro que el tiempo afecta a la calidad del pan. Si un pan se endurece al cabo de pocas horas no es bueno, como tampoco lo es aquel que permanece fresco durante meses. La duración media del pan es de varios días, si es artesanal y lo guardamos en una bolsa de tela. Si es de molde natural, se puede conservar en bolsa de plástico durante una semana.

La clave, en la rejilla

Si la base del pan tiene forma de rejilla, eso quiere decir que estamos ante una barra industrial, que se ha cocido en un horno con ventilador. Los artesanales suelen cocerse en hornos tradicionales que les confieren una base lisa.

Pan de bollo

El olor y el sabor

Está claro que no podemos oler ni saborear todas las barras del pan de la panadería, pero el olor que desprendan ya es un gran indicativo de la calidad de los productos. Así, el pan tiene que oler a pan. Si el aroma se mantiene durante unas horas, sin duda, estamos ante un buen producto.

Trucos que te ayudarán a reconocer un buen pan

Foto: Freepik

Heraldo.es

 

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