Torrijas para principiantes: errores que debes evitar

 

Torrijas para principiantes: errores que debes evitar. No solo es la receta por antonomasia de la Semana Santa, también es uno de los postres populares favoritos de la mayoría de los españoles.

En Semana Santa hay un postre que se cuelga todas las medallas, las torrijas. Son muy pocos los que se resisten a su sabor delicado, su capa dorada y crujiente y su interior esponjoso.

Aunque su receta no tiene mucha complicación (sumergir el pan en leche, freír, espolvorear con azúcar y degustar), cuando la hacemos por primera vez es muy fácil cometer algunos errores que acabarán con las esperanzas de cualquiera de sacar un resultado decente o comestible. Pero, ¿qué es lo que no tengo que hacer para conseguir unas torrijas de diez?.

Elegir el pan incorrecto

La calidad de las materias primas siempre es esencial cuando nos encontramos en la cocina, y saber elegir la variedad con la que explotar las bondades de cualquier plato, también. Por eso, cuando hacemos torrijas conviene elegir un buen pan, de masa blanda tipo brioche o candeal (mucha miga y poca corteza), para asegurarse de que, no solo es delicioso, sino que también se empapa de todos los ingredientes y que dura en perfecto estado tanto días como tardamos (si conseguimos resistirnos) en acabar con todas las torrijas.

Escasos con el baño de leche

Uno de los errores más comunes que cometemos cuando preparamos torrijas es creer que su receta se completa en cuestión de minutos. Pero no; si algo tiene este postre popular es que requiere tiempo y mimo en cada uno de sus pasos. Así, el momento de sumergir las rodajas de pan (de mínimo tres centímetros de grosor, si no queremos destrozar las rebanadas) en la leche infusionada con canela en rama, peladuras de naranja y limón, azúcar y un chorrito de cognac lleva más de unos minutos. Hay que dejar el pan en la mezcla unas tres horas mínimo para que absorban bien los aromas y sabores de la leche y para que, una vez cocinadas, tengan una textura suave y melosa.

¿Fritas o a la plancha?

Una vez las torrijas están bien empapadas, toca sacarlas con mucho cuidado de la bandeja donde las hemos dejado sumergidas en la leche y colocarlas sobre papel de cocina mientras esperan su turno en la sartén. Este es otro de los pasos donde más equivocaciones se cometen, pues, ¿hay que freírlas en mucho o en poco aceite? Las torrijas no entienden de dietas, así que la clave está en hacerlas en abundante aceite de oliva y bien caliente, para conseguir un exterior compacto y dorado y un interior blanco, blando y nada graso. Bastan dos minutos por cada lado para conseguir la fritura perfecta, ya que, en caso de estar más rato, parecerán picatostes (tamaño familiar) de pan frito en lugar de torrijas.

Torrijas para principiantes

¡El postre de la Semana Santa

 

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