San Valentín 2020: 5 cócteles románticos

 

Para brindar el día de San Valentín, nunca te puedes equivocar con una buena botella de vino o una de champagne. Sin embargo, si eres de los que en lugar de reservar en un restaurante que seguramente estará hasta arriba prefieres esmerarte en la cocina y sorprender a tu pareja con una cena en casa, intenta hacer lo propio también con las bebidas. Es decir, prepara unos sofisticados cócteles que demuestren que te preocupa hasta el último detalle y que no te conformas simplemente con cumplir. San Valentín 2020: 5 cócteles románticos.

 

 

Boulevardier

Con este nombre, ya tienes mucho ganado. Si a tu pareja le gustan los negronis, sorpréndela con esta variante ideada por Erskine Gwynne, uno de esos escritores norteamericanos que buscaron refugio creativo en el París de los años 20. En lugar de la ginebra que sirve de base para el célebre combinado de aperitivo italiano, se usa bourbon o whisky de centeno (Bulleit distribuye ambas opciones en España y son fáciles de encontrar).

Éstas son las medidas: 45 ml de bourbon, 30 ml de vermú dulce, 30 ml de Campari. Remueve y sirve en una copa de martini o en un vaso de Old Fashioned on the rocks. Las dos versiones están aceptadas.

 

 

Sidecar

Es la opción perfecta para los amantes de los combinados con un toque cítrico y con historia. Su origen no está claro, pero parece que data del final de la I Guerra Mundial y que fue inventado en el Hotel Ritz de París (al menos, eso reclaman ellos). Allí aún se sirve en su Bar Hemingway el Ritz Sidecar, utilizando como base el coñac Ritz Fine Champagne 1865, lo que lo convierte en uno de los más caros del mundo (1.500 euros la copa).

El “sencillo” tiene todo el encanto de aquella época y además es muy fácil de preparar, por lo que lo puedes hacer en tu casa en dos minutos para impresionar a alguien especial: sólo necesitas 5 cl de coñac (elige uno bueno como Rémy Martin), 2 cl de Cointreau y 2 cl de zumo de limón. Lo metes todo en una coctelera con hielo, agitas y ya está listo para servir.

 

 

Hanky Panky

Hanky-Panky es una expresión eufemística anglosajona para referirse a… bueno, no hay que echarle demasiada imaginación ni hablar inglés para hacerse una idea. Es la invención más famosa de Ada “Coley” Coleman, la mítica bartender del Savoy Hotel de Londres que embelesaba a Mark Twain con sus creaciones a principios del siglo XX.

Es una variación del Sweet Martini, pero Coleman le añadía un ingrediente secreto que lo dotaba de un punch especial: Fernet Branca. Apunta la receta: en una coctelera con hielo, vierte parte y media de Dry Gin (Bombay Sapphire es una opción perfecta), parte y media de vermú dulce (Martini Fiero funciona a la perfección) y remata con dos golpes del digestivo italiano. Remueve, no agites, y sírvelo en una copa de martini con piel de naranja o de limón opcional para adornar.

 

Kir Royale

Es una sofisticada variante francesa del Kir, el famoso champagne cocktail, en el que el vino blanco es sustituido por crème de cassis. Para rizar el rizo, añade también vodka Cîroc White Grape, lo que le dará un punto sedoso y floral.

En una copa de flauta helada, vierte 2 cl de vodka, 1 cl de crème de cassis y rellena con un buen champagne como Moët & Chandon.

 

 

Rose Quartz

Pocas cosas te van a hacer triunfar más en San Valentín que imbuir con rosas un cóctel. El Rose Quartz se puede hacer con cualquier destilado blanco como la ginebra o el vodka, pero ganarás más puntos si utilizas tequila Don Julio, el primer añejo cristalino del mundo.

En un vaso largo con hielos, añade 3 cl de tequila Don Julio, 24 cl de agua mineral con gas, un poco de agua de rosas y bayas de goji (las puedes encontrar en herbolarios). Remata con un pétalo de rosa.

San Valentín 2020: 5 cócteles románticos

GQ

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