Que tienes que hacer ante la comida basura para no consumirla

 

Que tienes que hacer ante la comida basura. Se ha descubierto que a la comida basura le potencian el olor, los aromas para hacerla más irresistible. Pero contra estas prácticas hay solución para no caer en la trampa.

Lo dice la ciencia y no puede ser más sencillo.

La comida basura es nefasta para la salud, esto lo sabemos casi todos. Si no, no se llamaría basura o chatarra. Está repleta de grasas hidrogenadas, tiene un alto contenido en sal y también de azúcar. Esta bomba calórica produce estragos en el organismo a medio y largo plazo. Hace que engordemos, dispara la tensión arterial y, lo peor de todo, no sirve para saciar nuestra hambre: a las dos horas necesitaremos volver a alimentarnos por el bajón producido por el exceso de azúcares que llevan.

Pero a pesar de todo esto, nuestro cuerpo nos pide comer hamburguesas o pizzas industriales como nos pide beber agua agua si estuviéramos atravesando el desierto. Sobre todo, si tenemos estas nefastas comidas delante de nuestras narices con sus olores artificiales añadidos.

¿Pero qué hacer en esa situación para controlar nuestros instintos? La ciencia tiene la solución.

El olor de la comida basura puede saciarnos

Una investigación realizada en la Universidad South Florida  ha demostrado que el olor de la comida basura puede llegar a ser casi tan satisfactorio como su sabor. Y por lo tanto, solo es necesario inspirar frente a ella de manera vigorosa durante dos minutos para saciar nuestros oscuros deseos sin necesidad de ingerir nada.

“El olor ambiental de este tipo de comidas puede ser un poderoso instrumento para resistir las ganas de comer. Funciona como un elemento disuasorio, y puede ofrecer una solución para mantener la salud”.

El olor nos llega a cansar y la necesidad de comer se apacigua 

Cada vez que hueles unas patatas fritas o el aroma que desprende un Big Mac no respondes y te conviertes en una especie de perrillo callejero que lleva dos días sin comer. Pero la investigación no niega que los primeros olores sean tremendamente atractivos, pero si seguimos oliendo durante un par de minutos más, esa sensación de falta de control desaparecerá y empezará la saciedad ( o hartazgo) de la que hablan los autores del estudio.

Para llegar a estas conclusiones, los autores del trabajo han potenciado el olor de la comida rápida exagerándolo en un comedor escolar en el que los jóvenes podían elegir lo que quisieran entre una gran variedad de comidas. Y aunque sorprendentemente el lugar apestaba a comida hipercalórica, se decantaron más por las verduras y las frutas, al menos si lo comparamos con una situación controlada en la que no se potenció ningún olor en absoluto.

Que tienes que hacer ante la comida basura

Foto: Pixabay

Vía: GQ

 

Escribe un comentario

Colaboradores

DELICATESSEN