Que podemos hacer para reducir el consumo de plástico

Que podemos hacer para reducir el consumo de plástico

Nos levantamos con plásticos y ya no paramos de usarlo hasta que nos acostamos. Casi todo lo que consumimos diariamente va cubierto de plástico. Ciertamente preocupante.

Echamos al mar tantos deshechos de plástico, 8 millones de toneladas al año, que se podría cubrir Manhattan 34 veces. Todo está producido a partir de plástico. La cifra total de basura que hemos esparcido en todo el mundo ni se conoce. 

 ¿Pero qué podemos hacer para reducir su consumo?

7:30 de la mañana. Capsulita de capuccino skinny a la maquinita de café.Sirves tu café en una tacita y la capsulita a la basura. 14:30, ya no hay tiempo de comer de menú hoy, así que pillas un sándwich de la máquina del curro. Y el plástico que lo protege, a la papelera. Y, además, te tomas un refresco que por supuesto también acaba en la basura. 18:00. Ya, de vuelta a casa, aprovechas a comprar unas cosas en el super que están todas debidamente recubiertas de plástico: el envase del pollo, el paquete de la pasta, la verdura, la fruta, las bolsas de patatas fritas… etc… etc.

Y es que no hay forma de escapar de este mar de plástico en el que nos estamos ahogando.

No es como los veganos, que buscan alternativas para dejar de comer proteínas animales, o como energizar un chalet con energías renovables, aunque te claven el impuesto al sol. Es extremadamente difícil encontrar salidas como consumidor al tsunami de plásticos que nos arrolla, especialmente los de un solo uso, es decir, los que utilizamos una vez y a la basura.

Resulta que el plástico tiene unas cualidades excelentes de flexibilidad, durabilidad y ligereza que han logrado su aplicación en millones de productos en todo el mundo. Trata de buscar un producto cerca de ti que no lleve plástico. ¿Lo encuentras? Es realmente una tarea muy difícil.

Móviles, tabletas, pantallas de ordenador… Me ahogo… Botellas, las tapas de los libros, cables… Socorro… Lámparas, elementos decorativos, envase del yogur… Me ahogo… El ratón, teclado, cargador del móvil, el bote del champú, el tubo de la pasta de dientes, los anillos que juntan las latas de cerveza…

Y es que no reciclamos prácticamente nada. Solo el 9% de todo el plástico que se fabrica en todo el planeta se recicla, estima National Geographic. Y gran parte de la producción de plástico global es para envolver ese sándwich del que hablábamos antes, o para preparar la capsulita del café que tanto está de moda. De hecho, el 45% de los plásticos que se utilizan en España es únicamente para envases, según el Congreso de los Diputados.

Y así, Coca-Cola a Coca-Cola, bolsa de plástico a bolsa de plástico, hemos creado ya hasta cinco islas de basura en los océanos, que van flotando por ahí, como si fuera un iceberg, pero atrapando a medusas, peces y tortugas a su paso. Pueden pasar más de 400 años hasta que el plástico llega a descomponerse, y más del 88% de los residuos de plásticos en todo el mundo aún no han sido incinerados.

Se está cociendo un problema enorme que o nos ponemos ya a solucionarlo o nos tocará hacer como en ‘WALL·E’, pirarnos del planeta, o como en el capítulo de la bola de basura de ‘Futurama’, en el que echamos toda la porquería al espacio atada en un cohete.

Que podemos hacer para reducir el consumo de plástico

¡Todo lo que se me ocurre de momento es responsabilidad!!!

 

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