¿Podemos seguir comiendo salmón?

 

¿Podemos seguir comiendo salmón?. La presencia de mercurio, reproducción intensiva, mutaciones genéticas … hace que nos preguntemos ¿podemos consumir salmón si riesgos para la salud? ¿Debemos dejar de comerlo? ¿Todavía es posible comprar salmón de calidad?

Hace unas semanas, el productor de salmón más grande del planeta, Noruega, se embarcó en un nuevo desafío titánico: establecer una granja marina en alta mar capaz de manejar más de un millón de salmones. cría.

¿Podemos seguir comiendo salmón?

Una estructura gigante, con una capacidad de 250,000 metros cúbicos que ha puesto en pie a los ecologistas. De hecho, WWF Noruega y Greenpeace Noruega denuncian el alcance del proyecto. Y por una buena razón, la acuicultura intensiva provoca la proliferación de piojos de mar, un parásito responsable de la muerte del salmón de piscifactoría, pero también y sobre todo, que, a su vez, puede transmitirse al salmón salvaje, cuando pasa por las cercanías, al salir de los ríos al océano.

Segundo gran problema según las ONG, escapes de salmón de piscifactoría. Expuestas al clima y las olas, las granjas pueden ver cómo sus jaulas se deterioran con el tiempo y cientos de salmónidos podrían escapar. Eventualmente, podrían ser una amenaza genética si se reproducen. A esto, se añaden los diferentes escándalos alimentarios. El año pasado, un mes antes de Nochebuena, la revista.60 millones de consumidores, reveló que cuatro de cada diez salmones orgánicos tenían trazas de sustratos químicos como mercurio o arsénico (en proporciones que no exceden los límites máximos y por lo tanto a priori seguro para la salud). Entonces,

¿Podemos seguir comiendo salmón? Su valor en omega-3 ha bajado a la mitad en cinco años.

El salmón que consumimos en España, y en el resto de Europa, es mayoritariamente de piscifactoría, es decir criado con piensos.

Está coloreado

Lo más sorprendente del salmón de granja es que debido a su alimentación a base de pienso rico en harinas de pescado pero pobre en crustáceos, ha perdido su característico color rosa y tiene una carne gris que no lo hace atractivo para su venta. Para solucionar esto utilizan un aditivo colorante que añaden al pienso que se llama astaxantina.

La astaxantina es el caroteno que da el color rojizo al marisco. Como aditivo se obtiene directamente de pulverizar cáscaras de crustáceos o bien de manera sintética, y es la responsable del color rosado o anaranjado del salmón de granja, de hecho lo que todos conocemos como ‘color salmón’. El salmón salvaje lo tiene porque en se alimenta de crustáceos.

Contiene disruptores endocrinos

Un estudio publicado en 2004 en la revista Science puso en cuestión el valor como protector cardiovascular del salmón de granja a pesar de sus altos valores de ácidos grasos omega 3. La publicación destacaba que a causa del pienso concentrado que come, pero también debido a la elevada contaminación en las aguas en las que se cría, donde se acumulan las heces y subproductos de la limpieza de las jaulas, así como los antibióticos usados, la carne de este salmón es rica en compuestos organoclorados que actúan como disruptores endocrinos.

¿Comemos o no comemos salmón?

Puedes consumir salmón con regularidad, tanto sea el salvaje como el de criadero, dado que ambas opciones son seguras y saludables al no superar los límites de seguridad. No obstante, hay que tener en cuenta que en el mar pueden haber contaminantes como el petróleo o el mercurio.

La polémica que desató el informe de Science & Vie llevó al gobierno de Noruega a realizar investigaciones en la producción de salmón. Lo que despertó gran sorpresa fue que el comité científico de seguridad alimentaria de ese país ya había comunicado en 2006 de manera tajante que las mujeres embarazadas y los niños no pueden comer salmón más de 2 veces por semana.

¿Podemos seguir comiendo salmón?

Foto: Pixabay

 

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