“La Trufa”. El diamante de la cocina

 

Los griegos de la antigüedad conocían las trufas, y en el siglo IV a.C., en una especie de concurso gastronómico “avant la lettre”, que se celebró en Atenas, el primer premio fue otorgado a un timbal al horno relleno con picadillo de pechugas de faisán y trufas cortadas en finísimas láminas, aderezado todo ello con sal y diversas especias.

Se han encontrado papiros de 1000 años a.C en Egipto, detallando la preparación de trufas.

En Roma se estimaban, como manjar entre los más exquisitos, las trufas de Libia. Decía Juvenal, severo y satírico censor del excesivo lujo de las mesas romanas, pero rendido a las irresistibles delicias de las trufas: “Guárdate tu trigo!, ¡oh Libia!. ¡Guárdate tus rebaños! ¡ Envíame sólo tus trufas!”.

En la Edad Media la iglesia católica considero los bulbos como algo peligroso e incluso diabólico debido a su encanto seductivo y propiedades afrodisiacas (la fama de vigorizante natural las persigue hasta el día de hoy). Por estas razones ridículas y supersticiosas las trufas fueron prohibidas y cayeron en el olvido y la prueba está en los libros de cocina de esta época, donde no hay ninguna mención sobre trufas.

En el Renacimiento las trufas vivieron su época de gloria y apogeo, poniéndose de moda en las mesas de la realeza; su consumo se propagó rápidamente por toda Europa, la fuerte y constante demanda hizo elevarlas a tal altura que pronto constituyo un grado para medir la riqueza y estatus social.

Brillat-Savarin el mas grande gastrónomo de la época les dedicó varias páginas de su libro “Fisiología del Gusto” ;ya por el año 1780  se quejaba por la escasez y precio de las mismas:”las trufas, raras en París, solo muy pocas que se hallaban en la fonda de los americanos o en la Provenza; el pavo trufado, objeto de gran lujo, se servían únicamente en las mesas de poderosísimos señores o en casas de mancebas.”

Respecto a los poderes eróticas dictaminó con su lúcida sensatez: “La trufa no es un afrodisíaco precisamente, pero en ciertas circunstancias puede hacer a la mujer más afectuosa y al hombre más amable” esta frase la tiene escrita en su reflexión 44 De la virtud erótica de las trufas.

Existen mas de 70 especies diferentes del género Tuber. Solamente unas pocas son apreciadas por los gourmets.

Escribe un comentario

Colaboradores

Tu frutería de calidad
Tu frutería de calidad
DELICATESSEN