Feta: el queso de los griegos y recetas

Feta, el queso de los griegos

 

Feta: el queso de los griegos. El origen de este queso no se conoce con certeza, pero se cree que surgió por primera vez hace aproximadamente 8.000 años, aunque el nombre no aparece hasta el siglo XVII, posiblemente por la costumbre de guardarlo en lonchas en los barriles.

Como ocurre con tantos otros productos con denominación de origen, también en el caso del feta el nombre sigue siendo a día de hoy motivo de verdaderas guerras comerciales.


Después de luchar durante más de dos décadas contra países que producen quesos similares, como Dinamarca o Alemania, en 2005 el Consejo Europeo confirmó definitivamente la denominación de origen protegida para el feta griego.

Gracias a esta sentencia ningún país comunitario puede darle a sus quesos el nombre de feta. Grecia ganó la batalla, pero no la guerra, pues esta protección solo tiene validez dentro de la Unión Europea.

«Países como Bulgaria que producen mucho queso, a precios mas bajos, pueden seguir vendiéndolo como feta en otros continentes, como América o Australia«, se lamenta Leggas.

La batalla más actual se dirige contra el acuerdo entre la Unión Europea y Sudáfrica que permite que el queso producido en ese país siguiendo el mismo proceso de elaboración pueda comercializarse con el nombre de feta.

En Grecia el feta es pan de cada día. Además de encontrarse en una multitud de platos cocinados, como puede ser el pastel o «pita» de espinacas, se puede servir a secas o como ingrediente de la famosísima ensalada griega, que en Grecia se conoce como «joriátiki salata», lo que viene a significar ensalada de pueblo.

Y del suero del feta se obtiene, añadiendo leche en un segundo procesamiento, el ‘Mizithra’, la versión griega del requesón o del ricotta italiano, un queso fresco bajo en grasas que también tiene protegida su denominación de origen.

El feta es un queso sencillo, directo y sin florituras, campestre podría decirse y de hecho es, junto a las olivas, nutriente básico de los pastores que cuidan de sus rebaños en la multitud de montañas que conforman el territorio griego (el 75 % de la superficie del país es montañosa).

Feta no quiere decir otra cosa que rebanada (el término surge en el siglo XVII del término italiano ‘fetta’); es así como se comercializa y como se presenta en la mesa cuando se sirve solo, simplemente aderezado con un chorrito de aceite de oliva y una brizna de orégano.

El feta no tiene mayor misterio. Para hacer un buen queso hay que tener leche de calidad, procedente de animales que hayan pastado en un entorno natural, y respetar una cadena de producción rigurosamente higiénica», explica Markos Leggas, propietario de la fábrica de quesos Stymfalia.

Feta: el queso de los griegos

¡Sabor de Grecia!!!

Recetas con queso feta 

Ensalada de arroz rosa con tomates cherry y queso feta

Crema de zanahoria con queso feta y piparras

Tostada de aguacate, queso feta y menta

Ensalada de frutas con queso feta

Ensalada de espinacas, tomate rosa y queso feta

Pizza rústica de hojaldre con cebolla caramelizada, setas y queso feta

 

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