Día Internacional del té 2020: 21 de mayo

 

Día Internacional del té 2020. Los peculiares sonidos de unas teteras llevaron a Alicia, la del País de las Maravillas, hasta una larga mesa. Allí conoció al Sombrero Loco, quien le invitó a una tacita de té, bebida tradicional y la más consumida después del agua. El cultivo de la ‘camellia sinensis’ -la conocida como planta del té- se efectúa desde hace cinco milenios y su consumo es beneficioso para la salud, de hecho, la ciencia garantiza que previene de problemas cardiovasculares y levanta el ánimo.

De esta forma, en una taza de té se une la salud con un alto contenido cultural.

«Se cree que el té se empezó a cultivar en el noreste de la India, el norte de Myanmar y el suroeste de China, pero se desconoce el lugar exacto donde creció la planta por primera vez», explica Naciones Unidas, que señaló el 21 de mayo como el Día Internacional del Té. Además, la ONU resalta la importancia de este cultivo en los entornos rurales: «Es la principal fuente de renta e ingresos de exportación para algunos de los países más pobres y, al ser un sector con un elevado coeficiente de mano de obra, genera puestos de trabajo, en especial en zonas remotas y desfavorecidas desde el punto de vista económico». En esos lugares el consumo de té ‘per cápita’ es más bajo que en otros enclaves, según sostiene Naciones Unidas.

Existen diversos tipos, «según el grado de fermentación», detalla Eduardo Sanz Lagunas, de La Salud, en Zaragoza. Esa seña se refleja en el color. De esta forma, el negro es el más fermentado, el rojo y Oolong, semifermentados, y el verde y blanco, sin fermentar. No todos los tés deben siguen la misma preparación.

Día Internacional del té 2020

 

 

Té verde, ayuda a eliminar grasas.

«Este té se ha elaborado a partir de las hojas no fermentadas. Simplemente se han dejado secar una vez cosechadas y después pasan por un tratamiento de calor, por lo que mantiene todas sus propiedades», considera Sanz Lagunas. Posee algunas vitaminas -A, C y E- y minerales, como el selenio. Desde La Salud suman otros beneficios como el retraso del proceso de envejecimiento, fomenta la eliminación de líquidos y el leve efecto termogénico puede favorecer la quema de grasas.

Elaboración:

​1. Colocar unas hojas o una bolsita en la taza.
​2. Se debe preparar aunque el agua no esté hirviendo, en ese caso las hojas inician un proceso de cocción y puede amargar. Lo recomendable es que esté entre 75 y 85ºC.
​3. Dejarlo en reposo unos dos o tres minutos antes de tomarlo.

 

 

Té negro

Ofrece un sabor más intenso que el anterior. El color ámbar con el que se tiñe el agua es sinónimo de liberación de teína, lo que lo convierte en «la variedad más estimulante», califica Sanz Lagunas. Un aspecto que deben tener en cuenta las personas hipertensas, ya que su consumo no es recomendable para su salud. Como otros, posee antioxidantes, sacia, y es bajo en calorías. Entre ellos destaca el Darjeeling, calificado el té «más fino».

​Elaboración:

​1. Disponer el té en el recipiente
2. Poner el agua a 95ºC, en el límite de ebullición.​
​3. Dejarlo reposar entre 4 y 5 minutos.

 

 

Té blanco

«El té blanco está considerado como el más exquisito y refinado, ya que en vez de las hojas enteras, se recogen sólo los brotes más tiernos y más jóvenes que es donde se concentra toda la energía de la planta», explica Eduardo. Esos brotes se muestran en la planta todavía cerrados y se cosechan (a mano) solo durante determinados días de primavera. Una ver recolectados, se marchitan por un sistema de ventilación y se secan a una baja temperatura.
​Este proceso aporta un aroma diferente al resto. Las propiedades de esta bebida se intensifican: contiene la mitad de teína que el té verde y es tres veces más antioxidante que él, de ahí que se considere un «elixir de juventud». Entre los tés blancos destaca el Pai-Mu-Tan que, según La Salud, es recomendable para problemas de circulación y tensión.

​La preparación es sencilla, solo es necesario infusionarlo entre 3 y 5 minutos.

 


Té rojo

El té rojo es el que se conoce popularmente como «el té de los emperadores», ya que durante mucho tiempo su consumo estuvo prohibido al resto de la población. Sus principales propiedades son el control de colesterol, la gestión de una presión arterial adecuada y ligeramente estimulante por la cafeína. Uno de los más populares, por su característico sabor, es el Pu-Erh.

Preparación:

​1. Colocar agua hirviendo en la tetera.
​2. Dejar reposar el té unos instantes antes de consumirlo, medio minuto es suficiente. Si se quiere una infusión más concentrada se puede mantener hasta 5 minutos.

​Los herboristeros consideran que las hojas de este tipo de té se pueden utilizar hasta diez veces sin que pierdan su sabor y aroma.

 

 

Té azul (té Oolong)

Es un tipo de té «a medio camino entre el té verde y el té negro», considera Eduardo Sanz Lagunas. Tiene gran poder antioxidante, fortalece el sistema inmunológico, contiene muchas vitaminas y minerales y ayudar a reducir la tensión arterial.

 

 

Té rooibos

Este tipo de té, el rooibos, no procede de la planta de té, pero tiene muchos beneficios saludables, entre ellos, alto contenido en vitaminas y minerales. Se llama popularmente el «té familiar» porque no tiene teína. «Constituye la perfecta alternativa al té para momentos de puro relax o bien una alternativa sana para los niños y gente con sensibilidad a la teína o durante el embarazo», manifiestan desde La Salud.

Té matcha

Es una de las estrellas que más brilla en Instagram. Las fotografías de té matcha son un clásico en los muros de los ‘influencers’ y demás farándula de las redes sociales. Detrás de esta bebida un color verde intenso se esconde una ceremonial bebida. «Dos semanas antes de la recolección se cubre para que la planta de la té para que saque mas clorofila y consigamos más aminoácidos en la hoja», señala Sanz Lagunas en relación al matcha, que tiene su foco de consumo en Japón.

​Preparación:

​1. Añadir uno o dos gramos de té matcha en la taza.
​2. Verter el agua justo antes de hervir, a 80 u 85ºC.
​3. Batir el líquido con el ‘chasen’, un cepillo de bambú que da lugar a su característica espuma.

«El matcha es diez veces más antioxidante que un té normal y promueve la formación de colágeno», considera Sanz Lagunas. A esta propiedad se le suma que es que calma, pero a la vez da energía. «Es recomendable tomarlo por la mañana porque la energía la ofrece de forma progresiva, entre 6 y 8 horas», concluye Eduardo.

Día Internacional del té 2020

Fotos: Pixabay

 

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