Cómo puedes adelgazar sin dietas ni morirte de hambre

 

Suena a una misión imposible, pero es mucho más sencillo de lo que te piensas. Sigue estos cuatro pasos y lo conseguirás. La clave está en hacer un mayor esfuerzo psicológico que físico. Cómo puedes adelgazar sin dietas ni morirte de hambre

Cada año son numerosas las personas que se apuntan a las dietas milagro. Una publicidad llamativa, “perder peso rápido y sin esfuerzo”, esconde en muchos casos un problema más profundo que puede llevar a un déficit de nutrientes esenciales o una ganancia de grasa visceral (problemática habitual en la mayoría de los casos). Solo conseguiras que adelgace tu cartera.

Paso 1: si tienes hambre, come

Saltarse las comidas no te ayudará a deshacerte de esos kilos de más. Por el contrario, podría hacerte ganar algo de grasa. Emery lo explica de la siguiente manera: «Si matas de hambre a tu cuerpo, éste va a pensar instintivamente que hay una epidemia y comienza a engordar para obtener reservas para su uso posterior, lo cual decelera tu metabolismo». Por lo tanto, si tu estómago no para de rugir, es hora de que te permitas un aperitivo.

Dicho esto, debes asegurarte de no tener hambre. No comas sólo cuando sea la hora del desayuno o por aburrimiento. Tienes que aprender a escuchar a tu cuerpo. ¿Tienes hambre, sed o simplemente estás aburrido? «Tu cerebro recibe las mismas señales cuando tienes hambre que cuando tienes sed, por lo que a veces puedes confundir ambas sensaciones», explica Emery. Bebe un vaso de agua cuando no estés seguro de tener hambre. Si los rugidos desaparecen, ¡sólo tenías sed!

Paso 2: no te prives de ninguna comida

Basta con que alguien te prohíba comerte un trozo de tarta para querer engullirlo –aunque no te apeteciera previamente–. «La comida se vuelve más deseable cuando alguien te la prohíbe. Come lo que quieras a no ser que tu médico te indique lo contrario «, aconseja Emery. La clave es la moderación y el autocontrol. Se llevó a cabo un experimento en una escuela escandinava donde los niños podían comer todo lo que quisieran durante un mes, sin límites ¿Los resultados? En promedio, todos siguieron una dieta bastante equilibrada. Resulta que, si te dan la opción de comer pizza todos los días, es posible que no la quieras siempre. «Quizás lo que te apetezca sea una manzana», sugiere Emery.

Paso 3: come de manera consciente y pausada

¿Cuánto tiempo tardas en dejar tu plato absolutamente limpio y sin migas a la vista? Si has tardado poco, es muy posible que no hayas disfrutado la comida, lo cual te hace comer más porque te cuesta más saciarte. «El cuerpo tarda unos 20 minutos en enviar una señal a tu cerebro de que está lleno, así que no termines tu comida antes de que tu cerebro reciba ese mensaje», enuncia Emery.

Si adoptas esta rutina, es muy posible que cambies radicalmente tu manera de ingerir alimento. Emery sugiere no distraerte mientras comes, es decir, «no veas la televisión, ni leas un libro, etc. ¡Mastica cada bocado a fondo, empleando todos tus sentidos, ojeando, oliendo, oyendo, saboreando, disfrutando el sabor de cada bocado como si te trataras de un chef gourmet!», aconseja Emery. Para reducir de manera consciente la velocidad de tus comidas, prueba a bajar los cubiertos cada vez que te lleves alimento a la boca.

Paso 4: si estás lleno, no comas más

Suena obvio, ¿verdad? Aún así, tómate un momento para reflexionar sobre la cantidad de veces que has pasado de estar hambriento a estar a punto de explotar. Emery argumenta que no tiene sentido que te sientas hinchado, aunque eso signifique dejar comida en el plato. «La comida nunca se desperdicia. Se recicla de nuevo en la tierra. Además, está mejor en la papelera que en las caderas», bromea.

Por lo tanto, la próxima vez que alguien intente hacerte comer cuando tu cuerpo ya no pueda más, recházalo de manera educada. Recuerda: eres tú quien debe estar a cargo de qué y cuánta comida poner dentro de tu cuerpo.

Estos 4 pasos para adelgazar sin hacer dieta pueden parecer básicos, sí, pero prometen ser tremendamente efectivos. Si le añades un poco de ejercicio diario, serás capaz de llegar a la meta de esa carrera para perder peso que comenzaste hace años y que no te veías capaz de terminar.

Cómo puedes adelgazar sin dietas ni morirte de hambre

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Vía: GQ

 

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