Cómo debes comerte una hamburguesa

 

Cómo debes comerte una hamburguesa. Las hamburguesas están, junto con los espaguetis y los perritos calientes, en la lista de las comidas menos elegantes del mundo y no es recomendable para cenas de primeras citas. Y no solo por lo mucho que hay que abrir la boca para comerla y las posturas guturales que nuestra mandíbula efectúa en el proceso.

Experiencia real: te pides una hamburguesa de la casa, con su salsita, su carne en su punto, su tomate y su lechuga. Te la empiezas a comer y está buena, te gusta te llena. Pero, a medio camino, te encuentras con que ya no queda hamburguesa como tal, y en su lugar hay un montón de ingredientes esparcidos por el plato que intentas juntar con los dedos mientras la salsa te llega hasta los codos.

¿Y si te decimos que tenemos la solución? ¿Que nunca más tendrás que preocuparte de que las partes de tu hamburguesa vayan cayendo en cascada irrefrenable? ¿O de que el pan se desintegre bajo la presión hidráulica de salsas y jugos de carne?

Sí, hay otra forma de hacerlo. Los expertos (y por expertos entendemos los tíos de Burger Lad, los de Food Insider y Leandro Volpe, el autor de ‘100 hamburguesas que tenés que probar antes de morir’) sugieren que la mejor forma de comerse una hamburguesa es, en realidad, al revés. O boca arriba, como lo queráis llamar.

De acuerdo a esta teoría, para el momento en que la hamburguesa llega a la mesa, el pan inferior ya ha ido absorbiendo jugos por un buen rato, por lo que está destinado a acabar deshecho sobre tu plato. Si, en cambio, le das la vuelta, estás favoreciendo que los jugos pasen a empapar el pan de arriba, que generalmente es más grueso. Además, de este modo los sabores de la carne y las salsas quedan mejor repartidos.

Aquellos que consideran que esta es la forma de comerse la hamburguesa suelen también decir que, como casi todas llevan los toppings por encima de la carne, de este modo la lengua entra en contacto con ellos antes.

Además, Leandro Volpe da un truco para que la hamburguesa no se te desmorone y los ingredientes permanezcan donde tienen que permanecer, y es que hay que sujetarla con las manos en forma de pinza, esto es, con el pulgar y el meñique por debajo y el índice, corazón y anular por encima.

En fin, que ya tenéis una excusa para cenar hamburguesa hoy. Al fin y al cabo, lo hacéis por la ciencia.

Cómo debes comerte una hamburguesa

Vía: GQ

 

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