Comida sana: así deberíamos alimentarnos

 

En invierno ingerimos demasiadas calorías pero con las altas temperaturas todos tendemos a comer menos sano. “Comemos como pastores y trabajamos como oficinistas”. Pues sí, necesitamos infinitamente menos calorías de las que consumimos. Comida sana: así deberíamos alimentarnos.

De modo que si lo que quieres no es solo perder un par de kilos, sino cambiar profundamente la estructura de tu cuerpo la clave está en “adoptar otros hábitos que respeten la morfología y la genética de tu propio cuerpo”, según explica la nutricionista Catherine Liégeois.

Seis mandamientos para empezar a cambiar tu cuerpo ya sin dietas milagrosas y peligrosas.

  1. Eliminarás todas las bebidas gaseosas excepto el agua mineral natural (la que tiene el gas natural y no gas carbónico). Hay que eliminarlas sin piedad, comenta la nutricionista. “Son un profundo veneno por su alto contenido en azúcar, sus aditivos y el gas carbónico que actúa en el estómago y cambia el Ph del mismo”. Además, esto tiene unas consecuencias que no se detienen en el estómago sino que “los alimentos que necesitan un Ph muy ácido ya no lo encuentran en el estómago y pasan sin haberse procesado correctamente provocando problemas hepáticos y del intestino”. Así que gaseosas fuera.
  2. Tu plato estará compuesto a diario por un 80% de vegetales y tubérculos (patata, nabos, colinabos, batata…) y el otro 20% serán proteínas, prioritariamente pescado muy poca carne, huevos y frutos secos. ¿Aburrido? Algunos restaurantes como El Invernadero, capitaneado por Rodrigo de la Calle, han demostrado que lo verde puede ser incluso alta cocina si existe la voluntad.
  3. Sustituirás las harinas, los fritos, la bollería y el azúcar. Ojo, “no hablamos del azúcar natural de la fruta que hay que comerla entera y no licuada porque se pierde la fibra”. En cuanto a las legumbres, “hay que comerlas en pocas cantidades y en ensaladas porque son alimentos que dan muchísimas calorías y en verano no necesitamos mantener la temperatura del cuerpo”.
  4. Cuidarás el consumo de helados… Esos placeres del verano… Pues la nutricionista nos dice: “Cuidado con los helados. Los lácteos son atascadores de la función hepática. Hay que reducirlos al máximo”.
  5. Eliminarás los tóxicos como el tabaco o el café. El tabaco va mucho más allá de los problemas de cáncer de pulmón porque “modifica muchísimos parámetros del cuerpo incluso, engorda”, sentencia la nutricionista. “Una sustancia tóxica bloquea otros procesos bioquímicos que deben ocurrir”. Además, “aunque hay personas que tienen una capacidad genética para eliminar de forma muy rápida los tóxicos, la gran mayoría de las personas no la tienen”. Así que en cuanto al café, la norma será “no hay que pasarse de dos cafés al día». Toma nota.
  6. No olvidarás el ejercicio físico. Si observamos cualquier animal salvaje, veremos que se mueven constantemente. Su vida es movimiento. El problema de los seres humanos, plantea la nutricionista es que “cuando somos jóvenes somos bastante activos pero una vez que tenemos hijos, televisión y casa, nos relajamos y como mucho vamos un par de veces a la semana al gimnasio o salimos a correr”. La clave está en volver a nuestra condición, al movimiento. “Todos los días se necesita una hora y media como mínimo de ejercicio variado: un día al gimnasio, otro bici, otro piscina, otro yoga o pilates…” Se trata de trabajar todos los músculos del cuerpo y de forma distinta. Media hora por la mañana, otra a mediodía y otra media hora por la noche, podría ser un buen plan si no consig
  7. ues reunir demasiado tiempo cada día.

Comida sana: así deberíamos alimentarnos

GQ

 

Escribe un comentario

Colaboradores

DELICATESSEN