Churros caseros con agua de azahar

 

Churros caseros. Nos encantan estos churros con agua de azahar que deberían ser un éxito entre nuestros comensales. Vamos a preparar unos mini churros, algo más pequeños que los churros convencionales.

Perfectos para el desayuno o para la media tarde con una taza de un buen chocolate.

Desayunar churros tiene menos calorías que comer cereales, la mitad de grasas trans que unas galletas y un 10% menos hidratos de carbono que un croissant.

Ingredientes:

  • 250 gramos de harina
  • 500 ml. de agua
  • unas gotas de agua de azahar para aromatizar
  • un chorrito de aceite
  • una pizca de sal
  • aceite para freír
  • azúcar glass

Elaboración:

En una olla ponemos el medio litro de agua, el chorrito de aceite y la sal.

Una vez que hierva agregamos la harina, y las gotas de agua de azahar, removemos hasta que se forme una bola de masa.

Cubrimos con un paño limpio y dejamos reposar la masa durante 1 hora.

Ponemos la masa en una manga pastelera con acanalado o un dispositivo especial para churros.

Freímos en abundante aceite a 170-180ºC dependiendo del grosor del churro.

Ponemos los churros sobre papel absorbente para que empape el aceite de freír los churros y espolvoreamos con azúcar glass.

Servimos calientes

  • Tiempo de preparación: 10 minutos.
  • Tiempo de reposo: 1 h
  • Tiempo de cocción: 6 minutos.
  • Dificultad: Fácil
  • Tipo de plato: postres

Churros caseros

 

Los churros empezaron a consumirse a principios del siglo XIX, pero se desconoce quién fue su inventor. Según parece su origen es probablemente árabe y se pierde en el tiempo.

En cuanto a la diferencia entre churro y porra, la clave está en la masa. La de los churros se hace con agua muy caliente para que la levadura se queme. Por el contrario, la porra precisa agua templada y, de esta forma, la levadura actúa dándole esa textura esponjosa que la caracteriza.

Datos origen de los churros: Muy historia

 

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