Buñuelos de viento tradicionales caseros

Buñuelos de viento caseros

 

Buñuelos de viento tradicionales caseros. La masa de estos buñuelos pertenece a una de las técnicas reposteras más antiguas del Mediterráneo. Los buñuelos clásicos se sirven recién fritos, calientes y espolvoreados de azúcar, como los churros.

Pero hoy también se rellenan de toda clase de cremas de las que, las más castizas son la de naranja, con canela y limón y la de castaña.

Ingredientes: (Para unos 60 buñuelos):

  • 150 gramos de harina de media fuerza
  • 250 ml. de agua
  • 2 cucharadas de brandy o ron
  • 50 gramos de mantequilla
  • 2 tiras de piel de limón
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 /2 cucharadita de sal
  • 4 huevos
  • aceite de oliva virgen

Elaboración de los Buñuelos de viento:

Ponemos en un cazo, el agua, el brandy, la mantequilla, la sal, las tiras de piel de limón y el azúcar. Pasamos al fuego hasta que hierva, unos 3 minutos, para que las tiras de limón suelten todo su aroma. Retiramos las tiras y bajamos el fuego al mínimo.

Echamos la harina de golpe y removemos con energía con una espátula para que la harina absorba todo el líquido de inmediato y la masa quede en una bola dura alrededor de la espátula. Si la masa estuviera muy líquida, añadir, sobre fuego suave, un poco más de harina y seguir trabajando. Si queda demasiado seca, mojar con 1-2 cucharadas de agua hasta que sea masa.

Retiramos del fuego y seguimos trabajando más. Añadimos el primer huevo y trabajamos hasta que haya absorbido todo el huevo. Si queda algo pegado a las paredes, separarlo e incorporarlo a la masa con la pala. Añadimos el segundo huevo y trabajamos de nuevo hasta que quede absorbido. Repetimos la operación con los huevos restantes hasta conseguir una masa suave pero que guarde su consistencia si se deja una bolita sobre un plato.

Calentamos el aceite, como 5 cm de altura en un cazo. Formamos entre dos cucharas unas bolitas del tamaño de cerezas grandes y echamos en el aceite unas 6 por cada tanda. Bajamos el fuego para que comiencen a inflarse. Cuando floten y estén gordos, subimos el fuego para que se doren. Ellos solos se dan la vuelta, pero conviene ayudarles si alguno no lo hace.

Bajamos el fuego, retiramos  del aceite y pasamos sobre papel absorbente. Repetimos la operación hasta acabar con toda la masa. Cuando se hayan enfriado, cortarles un agujerito con la tijera en la parte menos redondeada. Rellenar introduciendo la manga pastelera con el relleno elegido. Colocar en una fuente y espolvorear con azúcar glass

Se conservan muy bien de un día para otro.

Buñuelos de viento tradicionales

¡Tradicionales para Todos los Santos!!!

 

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