Anchoas del Cantábrico con tomate y aceite de oliva

 

Anchoas del Cantábrico con tomate. Esta receta es un clásico de la cocina española. Se prepara como entrante o tapa y es una exquisitez.

Las anchoas del Cantábrico son una delicia gastronómica. Desde el origen seleccionan siempre la anchoa de mayor calidad. Las dejan un largo tiempo de maduración en instalaciones a temperatura controlada de la costa de Cantabria, y el sobado y desespinado es completamente manual, obteniendo un producto para la alta gastronomía y los paladares mas exigentes. Una vez finalizado el proceso de desespinado, hacen una selección por tamaño de anchoa; 00, 0, EC o AC

Ingredientes:

  • 30 anchoas, preferentemente anchoas del cantábrico
  • 750 gramos de tomates en rama, sin semillas
  • pan, en rebanadas
  • 30 aceitunas arbequinas, sin picar
  • 10 dientes de ajo en escabeche*
  • aceite de oliva virgen extra
  • mostaza
  • 1 pizca de sal

Elaboración de las anchoas del Cantábrico con tomate:

Para comenzar la receta, cortamos los tomates por la mitad, retiramos las semillas y rallamos en un bol, desechando las pieles. Agregamos una pizca de sal, removemos para incorporar y transferimos a un colador fino. Dejamos que se cuele sobre un recipiente hasta que se haya liberado todo el exceso de líquido.

Transferimos la pulpa de los tomates a un tazón, agregamos aceite de oliva virgen extra y reservamos.

Precalentamos el horno a 180ºC

Ponemos las rebanadas de pan en una bandeja para hornear forrada y rociamos con un poco de aceite de oliva. Sazonamos con sal y pimienta y horneamos hasta que estén crujientes.

Presentación:

Dividimos la mezcla de tomate y aceite de oliva entre los platos y colocamos las anchoas y el resto de los ingredientes en armonía en la parte superior. Sazonamos con pimienta recién molida y servimos.

*¿Cómo escabechar los ajos?

Ingredientes:

  • 20 dientes de ajo
  • 200 ml de vinagre de manzana
  • 2 hojas de laurel
  • 1 trocito de piel de limón

Elaboración:

Pelamos los ajos y los introducimos en un frasco de vidrio. Vertemos el vinagre hasta cubrir los ajos.

Añadimos las hojas de laurel y la corteza de limón. Cerramos el frasco y guardamos en un lugar oscuro y fresco unos 15 días. Agitamos varias veces el contenido cada tres días.

Transcurrido el tiempo de reposo los ajos ya se puede comer sin problemas ya que no pican.

Anchoas del Cantábrico con tomate

 

 

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