8 claves para reducir consumo de sal sin perder el buen sabor

8 claves para reducir consumo de sal sin perder el buen sabor

 

8 claves para reducir consumo de sal sin perder el buen sabor. El sodio está presente de manera natural en la mayoría de los alimentos. La forma más común de sodio es el cloruro de sodio, que corresponde a la sal de cocina. La leche, las remolachas y el apio también contienen sodio en forma natural, como así también el agua potable, aunque la cantidad varía dependiendo de la fuente.

La sal es un producto que el cuerpo necesita para mantenerse saludable, pero un consumo excesivo puede afectar la salud y el equilibrio del cuerpo. Por ello es muy importante estar atentos a la cantidad de sal que consumimos.

Aquí os dejo las 8 claves para reducir consumo de sal sin perder el buen sabor….

1) Saber la cantidad recomendada: conocer los límites

Es complicado reducir la ingesta diaria de sal sin conocer los valores recomendados. La Organización Mundial de la Salud recomienda una ingesta máxima de 5 gramos de sal al día, aproximadamente una cucharilla de café, así que ésta puede ser una buena referencia diaria a tener presente cuando nos disponemos a reducir la cantidad de sal de las comidas.

2) Leer las etiquetas alimentarias: elegir con mayor conciencia

Averigua si tus alimentos favoritos tienen un alto contenido en sal leyendo las etiquetas de los productos. Estar más atento a las declaraciones saludables de los productos ya que en el supermercado existe una alta gama de ellos bajos en sal. La sal en altas proporciones está en innumerables alimentos preparados. Es importante tomar en cuenta esta sal para el conteo diario.

3) Reducir el uso de sal al cocinar: con una pizca basta

En este consejo se aplica un refran popular pero invertido: “mejor que falte y no que sobre”, pues muchas personas tienen la costumbre de añadir sal a los platos ya preparados, por lo tanto a la hora de cocinarlos es mejor tener controlada la ración; una pizca, de esta manera se evita duplicar o triplicar la dosis. La sal ayuda en el proceso de cocción de algunos alimentos pero es mejor que cada comensal decida la cantidad a su gusto.

4) Preparar recetas bajas en sal: aprender nuevas

Este punto es una invitación a salir de las recetas convencionales o las típicas que se suelen preparar en casa siempre. Salir de ese listado y arriesgarse a preparar nuevos productos con la ayuda de una pequeña investigación. Basta con realizar una búsqueda rápida por internet para encontrar todo un mundo de recetas de bajo contenido en sal para todos los gustos.

5) Probar antes de sazonar: dejar que el gusto decida

En est epunto la invitaicóne s luchar contra la inercia. Muchas personas añaden sal porque es un ritual antes de empezar a comer. Tal vez no sea necesario. Si vas a añadir sal, como mínimo prueba la comida antes para ver si te gusta sin el condimento extra. Es probable que no notes la diferencia.

6) Saborear los alimentos: Descubrir sabores más allá de la sal

No hay que temer a reducir la sal, las papilas gustativas se acostumbrarán con el tiempo. Es un descubrimiento para el sentido del gusto pues al darle la oportunidad a los otros sabores de dejarse sentir es, de cierta manera, como experimentar nuevas sensaciones. Esto aplica también para el azúcar, algunas salsas y aderezos, los cuales cubren totalmente los sabores y unifican el sabor de tal manera que no dejar percibir con facilidad lo que hay detrás.

7) Innovar con otros sabores: probar nuevos ingredientes

La sal no es el único condimento que existe. Intenta encontrar un sustitutivo de la sal en tu cajón de especias y añádelo a tus comidas favoritas. Muchos tipos de especias tipo curry, azafrán, cúrcuma, eneldo, paprika, cilantro, etc, pueden sustituir la sal. Realizar pruebas te ayudará a descubrir nuevos sabores con ayuda de diferentes especias, salsas y hierbas en lugar de sal.

8) Experimentar con cero sal: entrenar el gusto

Es una especie de “limpieza” que consiste en intentar cocinar y comer sin sal un día entero. Con la ayuda de otros ingredientes para sazonar y sobre todo para ser más conciente de las veces que agregamos el ingrediente en la comida a diario. Estar más atentos nos ayudará a controlar mejor la cantidad. Luego de un día entero “sin”, el paladar empieza a pedir menos sal. Es ayudarle a salir de sus rutinas.

Estas 8 claves para reducir consumo de sal sin perder el buen sabor están basadas en algunos consejos de Nestlé

8 claves para reducir consumo de sal sin perder el buen sabor

¡Importante que los sigas!!!

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3 Comentarios

  1. Con lo soso sin problema! Estoy acostumbrada a echarle poca sal a la comida y apenas lo noto.
    Es más, algo muy sazonado me sabe a perros.
    Besos y gracias por los consejos pa los salaos!

  2. Gracias a ti manipuladora de alimentos.
    Saludos:

  3. Muy buenos consejos.
    A las personas que guisan para muchos les cuesta reducir a una pizca cuando guisan para pocos, es el caso de mi padre, cocinero de toda la vida, pero en casa la comida le salía salada, a estas personas el consejo es evitar la sal y añadir al final.
    Besos y abrazos

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