Praliné de almendras. ¿Cómo se hace?

 

Vamos a preparar un exquisito praliné de almendras, una delicia dulce. El praliné nació en el siglo XVIII y su nombre se debe al Duque de Choiseul (1719-1785): mariscal de campo francés y Conde de Plessis-Praslin.

Su cocinero principal fue el primero en combinar azúcar líquido con trozos de almendra. Por accidente derramó caramelo sobre unas almendras molidas. Una vez enfriada la mezcla, la partió a trozos y la trituró, dando como resultado esta delicia llamada Praliné.

El descubrimiento fue aceptado como ingrediente para dulces y postres. Tiempo más tarde, se empezó a conocer en otros países de Europa, como Bélgica, Suiza e Italia.

Ingredientes:

  • 100 gramos de almendras blanqueadas enteras y peladas
  • 50 gramos de azúcar en polvo
  • 1 cucharada de agua

Elaboración del praliné de almendras:

Precalentamos el horno a 165°C

Tostamos las almendras durante 8-10 minutos, hasta que estén doradas.

En un cazo a fuego medio-bajo, pondremos el azúcar, y sin remover lo dejamos que se caramelice. Una vez que el caramelo adquiera un color dorado, añadimos las almendras enteras.

Removemos a través de las almendras y vertemos sobre un silpat o una bandeja forrada con papel para hornear para enfriar.

Rompemos el praliné con un rodillo de cocina.

Variaciones

Para usar el praliné como un polvo, romper en trozos pequeños y transferir a un procesador de alimentos y trituramos hasta pulverizarlo. Este polvo podemos ponerlo en una bandeja para hornear en un horno muy caliente para crear unos tubos de praliné que podremos rellenar con chocolate por ejemplo.

Praliné de almendras

La almendra puede ser la opción tradicional, pero otros frutos secos funcionan igual de bien para el praliné; prueba con avellanas, las nueces o los pistachos.

 

Escribe un comentario

Colaboradores