¿Sudas comiendo carne? Y esto por qué

¿Sudas comiendo carne? Y esto por qué

El termómetro marca 34ºC a la sombra y 50ºC delante de la barbacoa. Claro que eso no explica que sudes lo mismo comiéndote un chuletón asado con carbón a la parrilla que cocinando esa misma pieza de carne en la placa de inducción de tu cocina con el aire acondicionado encendido.

Andrea Barros nos explica en TecnoXplora que este fenómeno tiene que ver con la respuesta metabólica del organismo tras ingerir comidaPara ser más exactos, con la energía que consumimos para hacerlo, conocida como ‘acción dinámica específica de los alimentos’ (ADE).

Curiosamente, nuestra especie tiene una tasa metabólica derivada de la digestión de solo el 25%, mientras que a los peces les cuesta un 136% y a las serpientes un 687% de su energía. Sobre todo cuando se comen un animal muy por encima de su capacidad (y tamaño).

Para los seres humanos, consumir proteínas implica un gasto energético de aproximadamente un 30%, mientras que para los lípidos solo gastamos un 14% y un 5% comiendo glúcidos. ¿De dónde viene la diferencia? Parece que de las enzimas de las proteínas, que requieren más esfuerzo para ser metabolizadas. Aunque no hay aún estudios científicos firmes que lo corroboren, todo apunta a que consumir carne requiere más gasto energético que digerir grasas o carbohidratos, y eso explica por qué sudamos más devorando un filete que comiendo un plato de pasta, por ejemplo.

¿Sudas comiendo carne? Y esto por qué

 

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