Mesas para cocinar un acuerdo de Gobierno

Mesas para cocinar un acuerdo de Gobierno

Mesas para cocinar un acuerdo de Gobierno

El poder de la gastronomía

Todo resulta mucho más fluido en torno a un buen plato y a un buen vino. En el momento de tomar decisiones importantes es esencial crear un clima distendido y agradable. Para que sus señorías lo tengan fácil, les recomendamos una ruta in crescendo por los restaurantes alrededor del Congreso de los Diputados más adecuados para darse el si quiero y evitar así unas terceras elecciones.

green-more

La Huerta de Tudela

Comenzamos la ruta muy cerquita del Congreso de los Diputados, en la calle Prado 15 (Madrid). Para que nuestros diputados tengan la mente saludable para llegar a sanos acuerdos, no hay nada mejor que las verduras, La Huerta de Tudela es el Templo de la verdura en la capital de España. Exquisitas y seleccionadas verduras de temporada criadas en las propias huertas que Ricardo Gil, chef y propietario posee en Tudela. Aparte de las verduras, la carta ofrece carnes y pescados. Por La Huerta de Tudela ya han pasado varios políticos del arco parlamentario. Muy recomendado para llegar a un buen acuerdo de gobierno alrededor de la mesa.

Luis Suárez de Lezo (@lsuarezdelezo)

El primer restaurante al que pueden ir es, probablemente, el que mejor conocen. Los reservados de La Ancha de la calle Zorrilla son un clásico como bien saben muchos diputados desde la primera legislatura. Eficaz y amablemente regentado por la familia Redruello desde su fundación, sus señorías podrán entrar en materia mientras degustan su fantástica tortilla con almejas y sus archiconocidas lentejas. Los que tengan más saque, podrán continuar con el famoso escalope Armando y los que prefieran algo más ligero, para mantener la lucidez, disfrutarán con unosdados de merluza con salsa de chipirones.

la-ancha01

Preparación del famoso (e ingente) escalope Armando de La Ancha. Foto: Facebook La Ancha

También a escasos metros del Congreso, en un entorno más informal, nuestros representantes pueden reservar en AskuaBarra (Calle Arlabán, 7) para que Nacho Gadea les ayude a relajar la situación a través de unas ricas patatas bravas, una sabrosa ensaladilla rusa y unas estupendas croquetas de rabo de toro, pollo y curry. Seguro que entenderán mejor los planteamientos de los adversarios en cuanto prueben las cocochas y, sobre todo, el steak tartar, uno de los mejores de la capital.

De todas formas, para los primeros días de negociación en donde tienen que recuperarse de la campaña electoral y olvidarse de todo lo que han dicho unos de otros durante la misma, la mejor opción es andar unos 450 metros hasta la calle Santa María para sentarse en la mesa grande del fondo de Triciclo. Es un local bullicioso, que suele estar lleno y que no va a permitir entrar en materia, pero sí va a ayudar a conocerse con mayor profundidad a los negociadores mientras comparten platos de temporada, sencillos y sabrosos como el atún rojo soasado, el rosejat de marisco y pescado o el ceviche nikkei. Lo mejor de Triciclo es pedir casi toda la carta en diferentes tamaños para probar cuantos más platos mejor y, en ese sentido, sus señorías no tendrán problema en dejarse aconsejar por donde continuar. El pichón, el bacalao, el lomo de vaca o el carré de cordero asado podrían ser buenas elecciones.

triciclo

Triciclo por fuera, ¿quién se resistiría a entrar aquí? Foto: Facebook Triciclo

Un poco más abajo, en la misma Calle Santa María, también podrían seguir profundizando en su relación en Bistronomika, una de las últimas aperturas del Barrio de las Letras, donde Carlos del Portillo ejecuta, en su minúscula cocina, unos estupendos platos de pescado. Los equipos negociadores deberán ponerse en manos del cocinero y aceptar su propuesta de platos, como antesala de lo que tendrán que hacer cuando empiecen a negociar. Unas buenas verduras de temporada, varios pescados según mercado y el pichón para acabar podría ser el menú perfecto.

Una vez iniciadas las conversaciones, puede ser necesario desatascar algún aspecto concreto de los parámetros negociadores. Para poder avanzar, deberían tener reuniones bilaterales en un ambiente distendido. Una buena opción para conseguir este objetivo podría ser la barra de Umiko (Calle de los Madrazo, 18), en la que con unos palillos en los dedos y un magnífico surtido de niguiris se puede salvar cualquier discrepancia, por grande que sea.

umiko

Umiko, un lugar diferente para entabalar un diálogo más fresco. Foto: Facebook Umiko

Si la desavenencia no se logra resolver y hay que proponer otras alternativas en un ambiente más serio e íntimo, el restaurante perfecto sería Vinoteca Moratín. Tiene pocas mesas, una excelente decoración y un servicio cercano y amable que puede ayudar a llegar a acuerdos importantes. Los puerros confitados, el salmón marinado y los canelones de carrillada de ternera son una buena manera de afrontar el problema. Según se va llegando a la solución, recomendamos la merluza al cava, el steak tartar y el pollo asado al albariño. Mesa preparada para la negociación…

 

??????????????????????????????????????????

Para entrar ya en materia de negociación, les proponemos cruzar el Paseo del Prado y a unos 800 metros entrar en García de la Navarra (Calle Montalbán, 3) para, con un buen vino en la mano, preparar la negociación que comenzará enAlabaster (Calle Montalbán, 9). En este elegante restaurante de cocina gallega, sus señorías, contarán con los mejores mediadores posibles para acercar posturas, Fran Ramírez y Óscar Marcos, que harán todo lo posible para que las negociaciones lleguen a buen puerto. La tosta de sardina ahumada y la cigala empanada puede ayudar mucho al principio, para continuar con unos guisantes, una de las mejores merluzas que se pueden comer en Madrid y unas sabrosas mollejas.

antoniohernando_jefe_cocina_alabaster

Antonio Hernando, jefe de cocina de Alabaster. Foto: Facebook Alabaster

En esa misma zona, se puede conseguir cerrar un gobierno si lo dejamos en manos de Abraham García en Viridiana. Con su tradicional arte en la cocina y en la sala, seguro que comienza sirviéndoles unas lentejas con curry y la, ya clásica, sartén de huevos con trufa. Es posible que también degusten los arenques del báltico marinados, unos caracoles guisados, las carrilleras de atún rojo, un sabroso secreto ibérico y la pintada de las Landas con mole poblano. Abraham podría continuar, con su habitual generosidad, sirviendo platos hasta que no pudieran comer más y llegaran a un acuerdo de investidura. Probablemente, estamos ante la solución definitiva al problema de gobierno de nuestro país.

horcher_restaurante_5

La señorial y elegante recepción de Horcher para que sus señorías pacten. Foto: Victoria Muñoz y Carla Arango, restaurantehorcher.com

Una vez conseguido el acuerdo de investidura, los equipos de negociación deberían celebrar convenientemente el esfuerzo realizado y la consecución de los objetivos. Hay dos históricos restaurantes que, por su solera y tradición, son los perfectos para solemnizar este momento. Por un lado, los salones de Lhardy recibirían encantados un acto más de los muchos que ya han vivido a lo largo de su historia. Un menú, típicamente madrileño, a base de callos y cocido cumplirían bien para deleite de sus señorías. Por otro lado, dado que la ocasión lo merece, podrían tirar la casa por la ventana y celebrarlo en Horcher, cuyos salones también han vivido grandes acuerdos políticos a lo largo de la historia de nuestro país. Si es un acuerdo rápido, por los productos de temporada, un buen menú sería el gazpacho de bogavante, el lomo de corzo asado y el Stroganoff. Si se alarga hasta otoño, disfrutarán con los mejores platos de caza de la capital, sobre todo la famosa perdiz a la prensa.

Mesas para cocinar un acuerdo de Gobierno

¿Llegarán a algún acuerdo?

Escribe un comentario