Ensalada de pepino y salmón ahumado

Ensalada de pepino y salmón ahumado

A esta ensalada crujiente le va muy bien el salmón ahumado y el pepino. No a todo el mundo le gusta esta cucurbitácea pero, en esta ensalada, es insustituible.

Ingredientes:

  • 3 pepinos medianos o 2 del Líbano, alargados
  • sal gorda
  • 1 daikon o ½, según tamaño o nabo
  • ½ bulbo de hinojo
  • 1 cebolleta pequeña
  • pimienta
  • 2 ramitas de hinojo fresco o de eneldo y 4 brotes para el adorno
  • 1 limón
  • 100-150 gramos de salmón ahumado
  • 4 cucharadas de mahonesa casera
  • 2 cucharadas de nata para montar (min 35% de MG)
  • ½ cucharada de pasta de rábano picante o ¼ de pasta de wasabi
  • ½ cucharada de mostaza picante
  • 1 cucharada de vodka u otro aguardiente muy seco
  • 2 cucharaditas de pimienta rosa para decorar.

Elaboración:

Lavar los pepinos. Si son de los pequeños, los más habituales en nuestras verdulerías, frotarlos con un cepillo resistente para retirar todos los puntitos duros que tienen en la piel, sin pelarlos, o hacerlos rodar, como un rodillo, sobre una tabla en la que se ha puesto una buena capa de sal gorda, con lo que se consigue el mismo resultado. A los largos no suele ser necesario someterles a semejante tratamiento. Cortar los pepinos a lo largo y retirar la parte de las pepitas, que no se utilizará. Con una mandolina o un robot, hacer juliana no demasiado fina. Colocar los pepinos en un cuenco y añadir ½ cucharada rasa de sal gorda. Revolver y dejar macerar como ½ hora, mejor en el frío.

Mientras, pelar el daikon y hacer juliana del mismo tamaño. Repetir la misma operación con el hinojo, colocar ambos en otro cuenco, revolver con la mitad de las hojas de hinojo o eneldo y rociar todo con la mitad del zumo del ½ limón. Dejar en espera en el frigorífico.

En un tazón mezclar la mayonesa –que puede ser industrial si se desea– con el resto del zumo de limón, la nata, bien de pimienta, el vodka, el rábano picante o el wasabi, la mostaza y revolverlo bien. Dejar en espera en el frigorífico. Con el reposo en frío espesará. Antes de arreglar la ensalada, sazonar bien de pimienta y, si fuera necesario porque los pepinos estuvieran sosos –leer más abajo– con la sal que se considere necesaria.

Cortar el salmón en tiritas no tan finas como la juliana de las verduras, pero casi. Revolver con la otra mitad del hinojo o eneldo. Reservar en frío.

Echar los pepinos en un colador, lavarlos al chorro de agua muy fría moviéndolos con cuidado y dejarlos escurrir muy bien, incluso apretando en el colador con suavidad e insistencia, o hacerlo con las palmas de las manos dentro de un paño limpio de cocina hasta que estén muy secos. Al final probar los pepinos, por si estuvieran muy salados, para no sazonar o sazonar poco la salsa, porque también está el salmón, que es salado.

Revolver con delicadeza todas las verduras con el salmón, mezclar con la salsa y repartir en cuatro cuencos o platos hondos bonitos. Adornar con los brotes de hinojo o eneldo y repartir por encima la pimienta rosa.

Ensalada de pepino y salmón ahumado

Receta recomendada por la Guía Repsol

 

Escribe un comentario

Colaboradores