Fiambre de pavo, parece sano pero no debes consumirlo

Fiambre de pavo, parece sano pero no debes consumirlo

Todos somos conscientes que los derivados cárnicos procedentes del cerdo son elevados en calorías y en grasa. De hecho, cualquier persona que quiera cuidar su corazón y bajar unos kilos debe evitar los embutidos de cerdo. Pero qué pasa con los embutidos de pavo? El pavo es una carne baja en grasa, más incluso que una pechuga de pollo. Una carne saludable por lo que podemos ver.

La industria de la alimentación está empezando a usar pavo para ofrecer una alternativa a los embutidos de cerdo. Desde hace tiempo se comercializa pechuga de pavo como alternativa al jamón cocido.

El caso es que el fiambre de pechuga de pavo se ha colado en nuestras neveras, con su falso halo de alimento saludable, hipocalórico, bajo en grasas y rico en proteínas, que más se puede pedir, perfecto, ¿verdad?.

Aunque posee proteínas magras, incluye harinas refinadas en forma de almidón, azúcares y sodio en elevadas proporciones y por tanto nada recomendable.

¿Como sustituimos entonces estos fiambres industriales?

Mi consejo es adquirir pechuga de pavo o de pollo fresca, natural, y cocinarla nosotros mismos para preparar un bocadillo o cortar en lonchas finas sin tener que acudir a un fiambre industrial que incluso, entre sus ingredientes lleva glutamato monosódico (E 621) un aditivo que usan para resaltar el sabor del fiambre y que además estimula nuestro apetito para crear dependencia y comer más, así como ocasionar otros efectos adversos. Un “delicioso” engaña paladares cuando se emplea de forma industrial,

Fiambre de pavo, parece sano pero no debes consumirlo

¡Ahora tu decides!!!

 

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