Cinco errores que cometemos en la cocina 

Cinco errores que cometemos en la cocina

Cada vez son más los que saben disfrutar del tiempo invertido en la cocina, del descubrimiento de nuevas recetas y el perfeccionamiento de las tradicionales, y también del ritual que supone degustar un plato que se ha preparado con mimo y esmero. Sin embargo, no siempre tratamos los productos como deberíamos, requisito fundamental para ser todo un cocinillas, lo que puede conllevar que los alimentos pierdan propiedades, sabor o textura.

Fruta de postre, ¿la mejor opción? Aunque padres y abuelos nos han inculcado el hábito de tomar una pieza de fruta después de comer, no es el mejor momento para hacerlo, pues la fibra es saciante y puedo contribuir a una pérdida de apetito. Por eso, el mejor momento para disfrutar de este producto de la tierra es por la mañana, ya que los hidratos de carbono que contienen son perfectos para enfrentarse al día con energía.

La corteza del queso, ¿hay que tirarla siempre? Por norma general, solemos quitar la corteza de este derivado lácteo, sin embargo, no siempre en necesario. Lo primero que hay que hacer es distinguir entre quesos de corteza natural y quesos de artificial, pues la primera sí que es comestible, y la segunda mejor que no, pues, aunque estos aprueban todas los requisitos de Sanidad y no son tóxicos, es más recomendable retirarlos antes de disfrutar del delicioso interior del queso. Así, ganamos en salud y, lo que es más importante, en sabor y en textura.

Un filete, ¿hay que pincharlo para saber si está hecho? No, y este es uno de los nueve errores más comunes que cometemos con la carne. Tampoco hay que darle más de una vuelta para evitar la pérdida de jugos, ni apretarla contra la parrilla para acelerar el cocinado, y tampoco echarle solo sal por uno de los lados, entre otros consejos.

Los macarrones, ¿puedo congelarlos para otro día? Aunque sea tentador reservar unos cuantos para disfrutarlos más adelante, es preferible no refrigerarlos, pues cuando queramos comerlos estarán muy muy blandos y no será el manjar más agradable. Y la pasta no es el único producto que conviene no congelar, hay otros tantos que pueden echarse a perder en caso de refrigerarlos a bajas temperaturas.

Un gin-tonic, si estoy a dieta, ¿está permitido? Cuando estamos siguiendo algún régimen lo mejor es siempre preguntar a nuestro endocrino si nos conviene o no añadir algo nuevo a nuestro plan diario, pero, si sirve de ayuda, aunque el gin-tonic tenga fama de rebajar la comida, suma bastantes calorías. Por cada 50 mililitros de ginebra que tomemos, sumaremos 120 kcal, que sumado a las 72 que aporta la tónica hará un total de un total de 190 kcal por gin-tonic, que no es poco para quienes empiezan ahora con la famosa ‘operación bikini’.

Cinco errores que cometemos en la cocina 

¿Quieres cocinar bien?

Foto: Cocina y Vino

Vía: Heraldo de Aragón

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