Despedirse a la francesa. Sin decir adiós

Despedirse a la francesa. Sin decir adiós

Algunas personas “desaparecen” de una celebración o de una fiesta sin despedirse de nadie…

¿Dónde esta fulanito? ¿Dónde está menganita? Estás compartiendo mesa, o bien estás conversando con un grupo de personas en una fiesta y en unos segundos desaparece sin dejar ni rastro. ¿Alguien sabe si se ha ido…?

No es nada educado irse de una fiesta, de una mesa, de una reunión, etc. sin despedirse. Lo que se conoce popularmente como “despedirse a la francesa”. Pero, ¿de dónde viene esta expresión?

El origen de la expresión “despedirse a la francesa”

No se sabe a ciencia cierta de donde viene la expresión y hay varias “teorías”.

El diccionario de la Real Academia Española, R.A.E., nos indica que el término a la francesa significa coloquialmente “Repentinamente, sin decir una palabra de despedida. Se despidió a la francesa. Me marché a la francesa”.

Una de las teorías más aceptadas es la que tiene lugar en la Francia del siglo XVII. Por aquel entonces se consideraba grosero y maleducado interrumpir a las personas que estaban reunidas o que mantenían una conversación. Por este motivo, se consideraba de buen gusto irse de una fiesta o encuentro sin despedirse -para no interrumpir a las personas que conversaban-.

Como ocurrió posteriormente con la gastronomía, todo lo “francés” era considerado de buen gusto y de buen tono. Se fue adoptando esta expresión y extendiendo esta costumbre por gran parte de Europa. Pero las modas pasan y años más tarde, no solo cayó en desuso, sino que se empezó a considerar como un gesto de mala educación irse sin hacer una despedida.

La teoría de José María Sbarbi

De nuevo, otra teoría, coloca a Francia como origen de esta expresión. Según José María Sbarbi, en su “Diccionario de refranes, adagios, proverbios, modismos, locuciones y frases proverbiales de la lengua española” define “Despedirse a la francesa como: Salir de una casa, abandonar una reunión o separarse de una persona sin avisar su marcha ni saludar”. El origen parece que se atribuye a la expresión francesa “sans adieu” -sin adiós-. Los franceses utilizaban esta expresión como muestra de cortesía, porque venía a significar despedirse temporalmente, por eso no decían adiós. Se despedían para volver en un breve plazo de tiempo. Era más una pausa o un receso, que una despedida. En España se tomó literalmente la traducción de esta expresión, dándole un significado distinto al que se utilizaba en Francia.

Los franceses, con cierto tono peyorativo, utilizan la expresión “filer á l’anglaise” -despedirse a la inglesa- para indicar que uno se va sin decir adiós, sin despedirse. Este pique entre ingleses y franceses se ve reflejado en otras muchas expresiones y costumbres.

Despedirse a la francesa. Sin decir adiós

Protocolo y Etiqueta.

Foto David de la Luz – Flickr

 

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